Mida su amor con el Amorímetro

¿Cansado del “yo te quiero más”, “no, yo te quiero más”, “yo te quiero lo que tú digas + 1”? ¡Pues estamos de suerte, queridos amantes del mundo! El amor había sido un misterio por los siglos de los siglos para la raza humana, ¡inconmensurable, enloquecedor, caprichoso y traidor! Los poetas y dramaturgos trataron de cuantificarlo en cientos de versos pero todo quedaba enredado en la lírica y la metáfora. Pues damas y caballeros… ¡Ahora el amor es ciencia! Gracias al Amorímetro del Doctor Fraiser Meyer el amor es una unidad más del sistema métrico. ¡Los científicos y grandes intelectos del globo por fin pueden contar con él en sus cálculos! ¡Esa pequeña pieza que faltaba para comprender el mundo!

Gracias al reciente descubrimiento del CERN, hallando la partícula de Dios, se ha descubierto a la vez que el bosón de Higgs no es ni más ni menos que el elemento primario del amor. Como si un medidor de radiación se tratase, el Amorímetro puede determinar cuantos heartins (unidad oficial para el amor según el ministerio de ciencia europeo) tiene una persona, reflejo directo del amor que siente por su pareja… ¡o quizá por su amante secreto! ¡Eso aún no se puede saber!

¡No pierda el tiempo y hágase con el regalo perfecto para estas Navidades! ¡Rápido que se agotan!

 

Tras esa Navidad prácticamente había un Amorímetro en nueve de cada diez hogares.

 

Un año después sólo quedaban doce parejas estables en todo el planeta. Las desavenencias conyugales fruto de saber quién realmente quería más a la otra persona eran insalvables. Uno podía intentar tolerarlas, pero tarde o temprano el conocimiento de dichas cifras hacía aflorar los roces y las disputan crecían hasta destruir la relación. Aunque se comenzara con un nuevo amor, y la gente acordara prescindir del diabólico aparato, en cuanto surgían las primeras discusiones o sospechas, prácticamente nadie resistía la tentación de pasar a su pareja por el Amorímetro.

2012 fue un año terrible para el mundo, y el fin de la civilización tal y como la conocíamos no llegó de la mano de una onda electromagnética del sol, una profecía maya o un festival de desastres naturales. Llegó de la mano del amor. La depresión, la frustración, la soledad, el odio y la furia se adueñaron del ser humano, y las sinergías de la mala hostia desataron la tercera guerra mundial, sin ideología ni religión de por medio. Todos contra todos a puñetazo limpio, si no encontrabas antes un palo, una pistola o una motosierra.

 

Tras lo que es conocido a través de los ancianos supervivientes como “La carnicería del amor”, el mundo se estructura ahora, décadas después, como tribus nómadas o sedentarias que son lideradas por los ingenieros supervivientes que saben resucitar la tecnología antigua. Las personas viven de lo que cazan o cultivan, la literatura es un tesoro, y el amor es más puro que nunca. Y es que parece que el mundo necesitaba como el comer que alguien presionara el botón del RESET.

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Acerca de greyshock

Lleno de inquietudes creativas utilizo estos blogs para dar salida a una pequeña parte de ellas. Espero que disfrutéis tanto viéndolas como yo creándolas. Ver todas las entradas de greyshock

2 responses to “Mida su amor con el Amorímetro

  • Sadako

    Eso no me pasaría a mi!!! Yo le quiero lo mismo que él a mi!! Infinito+1!!!! 😀

  • greyshock

    Claro, por eso he dicho que sólo quedaban 12 parejas en el mundo, una es la vuestra. Además el Robert sabrá resucitar tecnología antigua y podréis ser caciques de una tribu xD

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